Ingerir alimentos ecológicos tiene grandes beneficios para la salud, además de que son amables con la naturaleza


 
Capital Quintana Roo

Los productos ecológicos, también llamados, biológicos, orgánicos o bio, son aquellos productos naturales obtenidos sin la utilización de productos químicos.
Estos productos naturales, ya sean procesados o no, productos cárnicos, agrícolas, vinos y bebidas, ninguno puede presentar residuos químicos para que sean denominados productos orgánicos.

Por su calidad y esmerada producción, los productos ecológicos se podrían catalogar como productos gourmet o delicatessen, aunque cada día se pueden comprar con mayor facilidad fuera de las tiendas especializadas gracias al aumento del consumo de productos naturales.

Tanto los productos cárnicos ecológicos, como los agrícolas, ofrecen una alternativa tecnológica para hacer su práctica armoniosa con la naturaleza y es claramente una fórmula rentable para los sectores que han decidido elaborar productos naturales con métodos orgánicos, eliminando además los riesgos que los productos químicos contenidos en los alimentos de la producción, tienen para la salud de la población.

Los productos ecológicos son más saludables, ya que están libres de residuos tóxicos persistentes procedentes de pesticidas, antibióticos, fertilizantes sintéticos, aditivos y conservantes, muchos de ellos utilizados en la agricultura convencional para eliminar insectos o plagas y combatir enfermedades, y que a medio o largo plazo pueden dañar nuestro organismo.

Al no contener substancias artificiales, los alimentos procedentes de la agricultura ecológica son asimilados correctamente por el organismo sin alterar las funciones metabólicas. Según los especialistas en nutrición, gran parte de las enfermedades degenerativas tienen su origen en la alimentación.

La agricultura ecológica fertiliza la tierra y frena la desertificación; favorece la retención del agua y no contamina los acuíferos; fomenta la biodiversidad; mantiene los hábitats de los animales silvestres, permitiendo y favoreciendo la vida de numerosas especies y respeta los ciclos naturales de los cultivos, evitando la degradación y contaminación de los ecosistemas.