Un juguete pierde su novedad en una o dos semanas, un viaje familiar quedará en su cabeza durante toda la vida.

Además, fomenta cambios en su lóbulo frontal, dándole herramientas para la planificación, el control del estrés y la atención.

Invierte en un viaje con la familia y le brindarás una mejor infancia a tus hijos.