¿Sufres por tener la cara siempre brillosa o por tener acné? seguro ya has probado de todo para solucionarlo. Sin embargo, ese podría ser el mayor problema: Aplastar los granitos, lavarte la cara demasiado y aplicar muchos tratamientos anti-acné podrían servir como un detonador para más barros y más grasa.

1. El aceite no es tu enemigo

Las personas con piel grasa tienden a lavar su cara más que una persona con piel normal o seca. Después de todo, cuando te sientes como una bola de grasa, escoges más productos que tengan base alcohol y sean anti-acné, por lo que pronto te enfrentas a la confusa situación de tener más imperfecciones, pero ¿por qué?.

La sudoración y el uso excesivo de ingredientes como el peróxido de benzoilo, el ácido salicílico y el alcohol, pueden hacer que tu piel se irrite. Cuando tu piel se seca, se desencadena la necesidad de producir más grasa.

Primero, debes de saber cómo funciona la producción de sebo de tu piel. Ésta se basa mucho en tus hormonas y tu genética. En otras palabras, tu piel no es grasa porque esté sucia, y lavarla demasiado no hará que ésta desaparezca.

Para disminuir su producción sin secar tu piel, puedes usar un limpiador facial hecho de ingredientes naturales y sólo utilizarlo dos veces al día. Si tu piel se siente seca después de lavarla, puedes agregar un hidratante con ácido hialurónico. Éste hidrata la piel sin agregar más grasa.

 

2. Busca una base mate

¿Eres de las que a mitad del día ya tienes la cara brillosa? Considéralo un problema del pasado. Una base mate formulada con silica ayudará a absorber la grasa que se forme durante el día.

Aplicar capas de productos matificantes pueden mantener tu brillo controlado. Comienza con un primer con efecto mate en la zona T de tu rostro y luego aplica tu base matificante desde el centro de tu cara. Para finalizar aplica un polvo de alta duración.

 

3. No trates de manera excesiva tu piel

Es esencial tratar los granitos de acné semanas antes de que aparezcan y los puedas ver. Los dermatólogos aman los tratamientos con base retinoide. Aunque no tengas acné, el retinoide puede ayudar a que tus poros no se congestionen. Comienza usándolo una que otra noche para evitar irritar tu piel.