Decirle adiós a esa crujiente, picante o dulce comida chatarra no es sencillo, pero sin duda, al hacerlo verás cambios increíbles en tu cuerpo. Tendrás más energía, dormirás mejor, bajarás de peso, recuperarás tu cintura, disminuirá tu ansiedad, y a la larga, obtendrás un cuerpo mucho más sano y con mejor digestión

Empieza por los cambios pequeños

1. SE CONSCIENTE DE LA TRAMPA 

El psiquiatra Judson Bewer explica en una conferencia de TED Talks, “A simple way to break a bad habit“  que hay alimentos que gracias a tu alto contenido de azúcar producen sustancias en nuestras neuronas que nos dan la sensación de placer. Por ello cada te sientes mal tu cerebro pide algo con azúcar ya que “podría mejorar tu estado de ánimo”, pero sabemos que sólo te hará caer en la adicción y te dará un placer momentáneo.

Para salir de ese ciclo vicio debes convencer a tu mente de lo dañinos que es, podrías leer la etiqueta y anotar en grande las calorías que aporta, hacer una lista de mental de todo lo malo que te aporta ese alimento y al final, si sientes que te cuesta mucho trabajo, anota en un diario todo lo consumes para que seas consiente de todo lo que injieres.

2.LO NATURAL

Según el afamado periodista ganador del Premio Pulitzer de The New York Times, Michael Moss, autor del libro Sal, azúcar, grasas ¿Cómo los gigantes de la alimentos nos engancharon?, dice que desintoxicar tu cuerpo y olvidar esa dependencia al azúcar te toma cerca de seis semanas. Para hacerlo debes acercarte a lo natural; frutas, verduras, frutos secos, legumbres. Verás que tienes más energía, levantarte te cuesta menos trabajo, tu colesterol baja, tu presión se regula, bajas de peso, duermes mejor y hasta suben tus defensas.

3.ANTICIPA LAS TENTACIONES

Anota en una libreta los momentos del día en los que te da más hambre y ansiedad. Planea una lista de alimentos sanos que puedes comer en ese momento, por ejemplo puedes prepararte tus propias recetas de granola, comer amaranto, una fruta, verduras, o algún antojo que sea sano. Si ya tienes pensando que te puedes comer y hasta ya lo tienes listo y a la mano, será más fácil para ti no caer en tentaciones.

4. PRUEBA CON ALTERNATIVAS

El gusto por la sal y azúcar es aprendido no nacemos con él, aunque lo ideal sería no consumirlo para prevenir enfermedades a futuro, lo ideal es que aprendamos a comer con medida. Échale ojo a la frecuencia y a las cantidades, busca opciones más saludables que satisfagan tu antojo de sal pero de forma más natural, antojitos orgánicos, deshidratados, bajos en gluten o sodio, y sin saborizantes (que puedes encontrar en tiendas orgánicas y naturistas).

5. VOLUNTAD

Christopher Murray, coordinador de investigación en el Instituto de Evaluación y Métricas de la Salud de la Universidad de Washington, regala un tip para alejarte de la comida chatarra: en lugar de dejarla de golpe, hazlo poco a poco mientras alternas con opciones más saludables.  Te esa forma no sé como una prohibición, sino tu estás siendo consiente del cambio positivo que estás haciendo en tu vida y eso te motivará a poco a poco alejarla de tu vida por completo. A medida que tu cuerpo se descontamina tendrás menos antojos y todo será más fácil, pero, ¡tienes que dar el primer paso ya!