La sensación de hambre también puede ser emocional. De este modo, la tentación de tomar algún capricho puede producirse incluso después de haber degustado una receta. ¿Por qué no puedo dejar de comer?

Hambre emocional…

El hambre emocional se diferencia de la sensación física real en que está condicionada por el impulso de un estado de ánimo, por ejemplo, el estrés, la ansiedad, la tristeza o un disgusto.

La alimentación es una necesidad fundamental del ser humano en relación con el bienestar sin embargo, el hambre emocional refleja una realidad distinta. Cuando una persona come motivada por el hambre emocional, no experimenta un bienestar posterior a ese momento tras haber tomado un alimento determinado. ¿Por qué motivo? Porque la búsqueda de ese bienestar pasa, en primer lugar, por escuchar esa emoción y no por ocultarla.

Cómo dejar de comer por ansiedad

En primer lugar, si una persona siente que pierde el control ante la comida es muy importante que hable con su médico como especialista de salud para que determine un diagnóstico preciso.

1. Ayuda del psiconutricionista

El especialista puede asesorar a la persona en el establecimiento de una dieta sana y equilibrada que se ajusta a sus necesidades y estilo de vida. Pero, además, puede ayudarle a sentar las bases de una nueva relación con la comida. Una relación más libre, más consciente y más saludable.

2. Alimentación consciente

Una persona puede estar comiendo, físicamente presente en un lugar, sin embargo, su mente no está apreciando de verdad ese momento. Así ocurre cuando un trabajador come rápidamente delante del ordenador

3. Reduce los niveles de estrés en tu vida

Este es un buen momento para plantearte cambios significativos en tu vida con el fin de incrementar el bienestar por medio de una reestructuración de la agenda. Encuentra más momentos y espacios para estar en contacto con la naturaleza, encontrarte con los demás, caminar y hacer actividades que te gustan.

4. Autoconocimiento

Al escuchar las sensaciones de tu cuerpo y de tu mente puedes aprender a diferenciar entre la sensación física de hambre y la emocional. Esta diferenciación incrementa tu nivel de empoderamiento para responder pensando en tus necesidades objetivas en lugar de seguir alimentando la cadena del apetito anímico.

5. Realiza un curso de cocina

Un curso en el que descubras el potencial de este arte visto a través de las técnicas de cocinado, la amplia variedad de recetas saludables y el entretenimiento creativo.