El derecho a no hacer nada esta cuarentena también es valido, no es necesario tener que hacer mil cosas en nuestra casa. Descansar y ver la televisión todo el día no es malo, claro siempre y cuando no dures muchas semanas así.

Y aún contando con techo y comida, el home office no supone tiempo libre, menos para nosotras las mujeres. Muy por el contrario. Trabajamos de más, con más exigencia, más incertidumbre, cargando en nuestras espaldas el cuidado de otras personas (hijos, ancianos)  y las labores del hogar.

A esta situación de desgaste se suma la falta de ingresos por los despidos de las empresas, los permisos sin goce de sueldo, la reducción de salarios, menores ventas y el miedo al desalojo, por eso muchas veces nuestro estado de ánimo no es el más enriquecedor para hacer cosas o simplemente no tenemos ganas.

No es necesario salir de la cuarentena, con alguna habilidad, con ciertos, cursos, terminar de leer mil libros, etc. Es cierto que te puede ayudar mucho pero sin embargo no es malo que no lo quieras hacer. Para muchas, no es momento de ponernos a armar una biblioteca, ni dedicarnos solo a estudiar ni iniciar un negocio. Menos aún cuando esta pandemia ya está haciendo añicos los proyectos y sueños de tantas personas.

Es el momento de cuidarnos también a nosotras, y darnos un merecido descanso, la vida no sé trata solo de estar trabajando o preocupándonos.