Y no es que lo hagas a propósito, pero muchas veces somos las primeras que humillamos nuestro propio cuerpo y tenemos hábitos negativos que impactan nuestras emociones, somos nosotras mismas. Debemos de ser conscientes de estas afirmaciones que hacemos diariamente y del daño que nos ocasionamos de forma física y mental.

Humillamos nuestro cuerpo de muchas formas 

1. Diciendo que lo “gordo” es feo.

Los estándares de belleza actuales nos han hecho sentir vergüenza y disgusto hacia cuerpos “imperfectos”, y por eso cuesta tanto trabajo amarnos y respetarnos a nosotras mismas tal cual somos. Lo “gordo” no es feo, tu cuerpo, no es feo. Lo “flaco” tampoco es feo. Los cuerpos, todos los cuerpos, son bellos.

2. Ocultar tu talla de ropa o sentirte mal por ella

¿Por qué tienes que usar ropa que te aprieta o te hace sentir incómoda? Es más, ¿por qué deberías de avergonzarte por sentirte cómoda en una talla que los demás consideran “grande”? NINGUNA talla te define. Ninguna talla te hace más o menos

3. Usar la palabra “cerda”

¿Cuántas veces no te has referido a ti misma como “estoy hecha una cerda”, “estoy súper marrana”? ¡No seas la primera en insultarte! Si tu no enalteces tu cuerpo, no te sentirás bien con la opinión de nadie más.

4. No cuidar tu nutrición por miedo a subir de peso

Es súper importante cuidar tu alimentación, pero descuidarla no solo implica comer comida chatarra, también implica no dejar de consumir carbohidratos, proteína y muchos nutrientes. No lastimes a tu cuerpo haciendo “dietas maravilla”. Consulta a un nutriólogo para que realmente te ayude a cuidar tu alimentación, no a bajar de peso.

5. Sentirte mal cuando subes de peso 

Y sentirte peor o que estás haciendo algo mal cuando los demás lo dicen. No está mal subir de peso, nadie sabe cuál es la razón por la que estás subiendo de peso, y lo único que importa es que tú te sientas bien física y mentalmente.

6. Sentirte mal con la textura de tu piel 

Las estrías, la celulitis, el vello, las várices, las manchas, los granitos y cualquier tipo de textura en la piel es NORMAL. No existe “imperfección” ni la “piel perfecta” existe la piel cuidada.

7. Sentirte “motivada” por comentarios externos 

“Te ves súper bien flaquita”. Tomar en cuenta las opiniones de los demás es no tomar en cuenta lo que a ti te hace feliz. Vivimos en una sociedad en la que el cuerpo vale por su apariencia y no por su función. Nuestros cuerpo son valiosos por que son nuestros, no para que alguien más los “apruebe”.

8. Hacer ejercicio para “estar flaca”

Si tu verdadera motivación para hacer ejercicio es que te quede un vestido talla 2 estás en un error. Tu salud es importante, y la salud de tu cuerpo no se refleja sólo en un abdomen plano.