La actriz Luisa Huertas será homenajeada en el Teatro de la Ciudad “Esperanza Iris”, aunque más que eso, ella lo define como una celebración a su vida, en la que actuar es tan importante como respirar.

“Como decía Rascón Banda ‘homenaje huele a muerto’ y más que eso es una celebración por mis 50 años de trabajo”- comparte Luisa y agrega que la Compañía Nacional de Teatro, a la que pertenece, quiso festejarla presentando la obra El diccionario, una historia biográfica de la lexicógrafa española María Moliner y la que tiene la oportunidad de dar vida.

La actriz explicó que la obra cuenta la vida de la creadora del Diccionario de uso del español y es una historia contada de manera sucinta e inteligente, en la que se plantean la vida de María Moliner en sus diferentes etapas, desde lo que significó escribir el diccionario hasta su condición de mujer frente a La Academia de la Lengua, en el escenario de la guerra civil.

“Creo que es una gran síntesis de lo que pudo haber sido una aburrida historia biográfica. Moliner fue una feminista preocupada por la defensa de los derechos de la mujer; para tener igualdad en el trabajo y ser reconocidas dentro de la sociedad además de su capacidad de desarrollarse; una mujer independiente económicamente, desde muy joven, creo que la independencia económica es fundamental para ser realmente feminista” resaltó Huertas, dijo que tiene mucho en común con su personaje.

Sobre sus 50 años de trayectoria en los escenarios, Luisa Huertas se siente agradecida con la vida, completa, capaz de trabajar y de enfrentarse a nuevos papeles con los que pueda andar por todo el país defendiendo el teatro, su tarea principal y pasión en la vida.

Ante el cuestionamiento de cuáles son las historias que le gustaría encarnar a partir de ahora, la actriz se toma un par de segundos para reflexionar y comentó: “El otro día les platicaba a unas compañeras que nunca he hecho cabaret… soy muy golosa de teatro y todavía hay muchos papeles que puedo representar, me encantaría seguir en la búsqueda de aprender y desarrollarme como actriz, ser humano, mujer, madre y espero que pronto, como abuela”.

Destacó que, a lo largo de su trayectoria, cada papel que acepta lo hace con gusto, le echa las mismas ganas, aunque ahora eso conlleva mayor responsabilidad pues tiene más conciencia de lo que ejecuta, a diferencia de cuando en general se es joven y no se dimensiona la dificultad que trae consigo representar un personaje.

“Cuando me invitan a hacer cine lo primero que pido, es leer el guion, y en la Compañía Nacional de Teatro, tengo el privilegio de poder leer las obras que me ofrecen y a partir de ahí dar mi opinión, pero creo que lo más importante para mí ha sido la calidad de los textos que se me ofrecen. La frase de esta celebración será que para mí actuar es tan vital como respirar, no podría comprender mi vida sin actuar creo que me aburriría mucho, me daría mucha flojera y me sentiría incompleta”, compartió Luisa Huertas, quien ganó el premio Ariel por Mejor Actriz a cuadro en 1989 por la cinta Mentiras piadosas, del director Arturo Ripstein.