No se puede amar a otra persona si no existe un proceso previo de autoconocimiento, autoexploración y amor propio que te lleven a sentirte más segura de ti misma, con mayor autoestima y con más autoconfianza.

No importa el ámbito o la realidad en que te muevas, pues si has adquirido herramientas para vivir de manera más plena tu propia vida, también tu faceta más íntima, conseguirás una realidad más plena y transmitirás más seguridad hacia lo demás. Esto te va a ayudar también, si es realmente lo que deseas, a afianzar relaciones de afectividad en pareja.

El mejor modo de mostrarnos a los demás es siendo nosotras mismas y esto implica un proceso de autoconocimiento al que puedes llegar de la mano de estos cinco consejos.

Descubre tu propio cuerpo y autoexplórate

La vida íntima es una de las facetas del día a día que más se dejan en barbecho, abandonadas, especialmente en el caso delas mujeres. Por ello, una de las principales vías para ganar en autoconfianza es experimentar con nosotras mismas, conocer lo que nos gusta y lo que no, para así allanar el camino del disfrute y el placer.

Esto nos debe llevar, irremediablemente, a interesarnos por productos diseñados especialmente para ello, como los que ofrecen en CHERISH. Desde aquí te invitamos a visitar su web para obtener más información y asesoramiento personalizado. Además, con el código CHERISH2021 podrás beneficiarte de descuento especiales.

Saca partido de tus fortalezas

En el mundo de los negocios, también en los estudios, existe una técnica muy utilizada para focalizar cuáles son los objetivos a perseguir. Hablamos de los análisis DAFO, donde se ponen sobre el papel las debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades que implica adentrarse en proyectos concretos con las herramientas disponibles.

Si trasladamos esta dinámica a la autoexploración y el crecimiento personal, la conclusión que podemos sacar es que hay que centrar el foco en las oportunidades que nos depara la vida y en nuestras propias fortalezas.

Todos tenemos algo que se nos da bien, y cuando no es así, también hay actividades que desarrollamos con más interés. Esas son las oportunidades que debes aprovechar para encauzar nuevas rutas sacando partido de tu propio potencial, que puedes ir alimentando con este interés que se va generando en ti misma.

No hagas del victimismo tu leitmotiv

El día a día en la sociedad actual es muy crudo. El nivel de estrés y ansiedad que sufren millones de personas es muy alto, tanto por las obligaciones laborales como por el exceso de tareas domésticas y familiares, así como por la frustración al no conseguir resultados.

Pero esto no te debe llevar a hacer del victimismo tu seña de identidad, pues lo que vas a conseguir con ello es entrar en un círculo vicioso del que difícilmente podrás salir. La Psicóloga Budista afirma que las quejas alimentan las emociones negativas, de modo que son una manera de echar más leña al fuego.

Cuando nos introducimos en pensamientos negativos lo que estamos haciendo es aumentar nuestra dosis de sufrimiento. La fórmula para salir de esta espiral es centrarnos en los aspectos positivos, en las fortalezas y oportunidades para dejar atrás quejas y lamentos.

Nuevos escenarios, una mente más abierta

La zona de confort en la nos introducimos todos de manera natural, tanto a nivel económico y de empleo, de proyectos o de nuevas experiencias, actúa como un elemento de protección, no cabe duda, pero también es una barrera a experimentar nuevas vivencias y aventuras.

La traducción más evidente de esto es que si te encierras en ti misma y en tus círculos, eso te lleva a no conectar con nuevas personas, a no iniciar nuevos vínculos ni descubrir nuevas aficiones. Sal de tu zona de confort y atrévete a vivir, porque será el camino para conocerte mejor a ti misma.

¿Realmente te amas a ti misma?

Todos estos consejos previos se resumen en este final. ¿Sabes realmente que es amarte a ti misma? Si no consigues esto será casi imposible amar de manera real y plena a otra persona. Una relación de pareja sana, o de amistad, implica un grado de autoconocimiento muy alto en el que se invite al respeto, la honestidad, la sinceridad y la comprensión.

Estos cinco pasos son el sendero que hay que discurrir para convertirse en una persona plena, que se quiere a sí misma y que es capaz de encontrar en los demás un estímulo para seguir creciendo y consiguiendo objetivos a todos los niveles.