No satanicemos la soltería esta cuarentena, a varias mujeres nos sirve para reflexionar sobre el hecho y la oportunidad de estar solas.

Como muchas personas, han experimentado muchas emociones, crisis de ansiedad, ataques de pánico, momentos de empoderamiento y reflexiones existenciales. De entre estas, cuando más se logré sentir que progresas es el hecho de pensar,  que inevitablemente “vas a morir sola”. Pero realmente eso no es lo importante.

La diferencia es que, antes de la pandemia, cuando uno seguía soltera se lo podía “callar” divirtiéndose con amigos, encontrando compañía en otras personas, haciendo las cosas que nos  gustan, ejercitando mis pasatiempos, etc.

Existen estudios científicos que demuestran que los adultos que viven en matrimonio o con una familia no tienen índices de felicidad más altos que quienes permanecen solteros en la adultez.

Inclusive se ha demostrado que las mujeres que deciden no emparejarse o tener hijos son más longevas.

Aún así, no podemos negar que eventualmente traemos la idea de encontrar a “alguien especial”. Y no es malo, pero justo esa idea es lo que provoca que muchas de nosotras tengamos un vacío de soledad, y pensamos que nos vamos a quedar solas para siempre. Recuerda tener paciencia y respirar profundo,  el destino te tiene algo preparado  para cada una.