REDACCIÓN WEB

¿Eres de las que fuma?

Cuidado con este hábito, pues le estás restando muchas cosas a tu salud y belleza. Hoy te hablaré de los daños que te estás provocando con el cigarrillo.

Fumar afecta a tu cutis, te estás provocando un envejecimiento precoz en la piel. El tabaco reseca el cabello y la piel, genera arrugas prematuras principalmente en la cara. Con el paso del tiempo tu rostro empieza a volverse amarillo, reseco o pálido. Incluso para las mujeres más jóvenes la piel pierde frescura.

Las arrugas prematuras aparecen al rededor de los ojos. Seguramente cuando fumas, frunces el ceño evitando que el humo entre en tus ojos. Debido a esto se profundizan las arrugas al rededor de nuestros ojos, formándose las famosas patas de gallo.

Un cigarrillo logra minimizar durante 90 minutos la cantidad de la sangre que llega a las venas y arterias. Esto provoca que nuestro cabello reciba menos oxígeno, pierda el brillo, y la vitalidad.

El alquitrán que contiene el humo del cigarro se acumula en los dedos  y uñas, en los  adictos al cigarrillo, poco a poco sus dedos empiezan a tener un color pardo amarillento pues, la nicotina reduce la circulación hacía los brazos y las piernas, produciendo flacidez en éstas.

¡Fumar produce mal olor!

El tabaco se impregna en tu pelo, piel, cuerpo, ropa.

El cigarrillo también pone los dientes amarillos y aunque no lo creas con el paso del tiempo, la voz va cambiando a un estilo varonil. La laringe,  es uno de los órganos más atacados por el tabaco, provocando efectos como ronquera y afonía. La tos contribuye a irritar la laringe y al final te deja una voz áspera y varonil

Y lo más importante, ser adicta al cigarro te provoca cáncer en los pulmones.

¡Cuídate!

 

 

 

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