La búsqueda de la personalidad a través de un salto hacia el interior, una realidad en medio de las drogas y la experimentación de la sexualidad para generar una explosión de creatividad que traspasa las generaciones, todo esto y más revela la nueva película de Hari Sama: Esto no es Berlín.

En una atmósfera que transporta a los años 80, Carlos y Gera los protagonistas de la historia, son adolescentes que están en búsqueda de su propia personalidad, para descubrirlo se introducen en un ambiente contracultural que los lleva a sumergirse en espacios llenos de drogas, sexo y underground.

Después de una caída profunda en estos mundos descubren que el arte será una de las herramientas que los mantendrá conectados con la vida en general.

“El arte es una herramienta indispensable de conexión, es quizá una de las más importantes para estar en contacto con uno mismo, los demás y el universo. Lo que intentamos expresar en Esto no es Berlín es como los protagonistas a pesar de estar en medio de los excesos utilizarán la expresión artística como una herramienta para toda su vida”, comparte Hari Sama.

El director del filme comparte que en este su cuarto largometraje, la intención fue crear una película autoreflexiva, en donde no existieran límites para descubrir la personalidad.

Como base de la trama se dejan ver coprotagonistas que interpretan a artistas plásticos muy radicales que forman parte de la comunidad LGBTQ, quienes serán los parteaguas para que los personajes principales definan parte de su sexualidad y esencia.

“Es una película de maduración, trata sobre la necesidad de encontrarse y cuando los personajes comienzan a descubrirse están en un ambiente no tan favorable, que al final, les ayuda a generar una explosión de creatividad a través del arte”.

Para realizar la cinta, Hari Sama utilizó algunas bases de psicoanálisis para complementar los procesos de la película, el director compartió que él y los actores pasaron gran parte de tiempo preparándose para construir a los personajes, sobre todo las cicatrices que cada uno arrastraba desde la infancia y entender de que manera los plasmarán en el filme.

“Para todos resultó ser un trabajo muy fuerte, fue una película que nació desde la esencia. Quisimos retarnos y ver hasta donde podíamos violentarnos, estábamos listos para romper los límites y salir transformados, con esto conseguimos plasmar como la psique continuamente se transforma”, reveló el también compositor.

En los últimos años, se ha mostrado una fuerte tendencia a complementar las películas con canciones que acompañan la trama, en Esto no es Berlín el soundtrack no fue una excepción, Hari Sama compartió un poco de su experiencia con la música y la inspiración que tuvo al momento de crear las canciones para el filme.

“Desde siempre me ha encantado la música, me toco vivir el inicio del rock en tu idioma con una banda que se llamo La muerte de Eurídice tocábamos con Fobia y Caifanes, pero no grabamos disco y a mi se me quedo esa espina en el corazón. Entonces, hace unos seis años, retome ese proyecto, experimenté con Sama con el sencillo de No hay un yo, el cual es un himno en contra de la discriminación y la violencia en casi todas sus formas, habla también de esta necesidad humana de atropellar a otro ser por ser distinto”.

Hari relata que en Esto no es Berlín tuvo la oportunidad de hacer una curaduría de la película en el tema de la música, ya que es un soundtrack distinto al de cualquier filme en Latinoamérica, emocionado comenta que estas canciones están influenciadas en el post punk y cosas que vienen de los 80´s, las cuales son muy fuertes.

“Quién escuche la música y a quien le interese este mundo se va a llevar un regalo muy grande. La música es como el latir del corazón yo no quiero verme en la posición de tener que dejar de nuevo este tipo de arte porque ahora me es indispensable”.

 

Viviana Bran | Capital Mujer

Jorge Torres | Efekto TV