Tomar un tema tan serio y delicado es difícil pues no todas las personas piensan que este problema sea una enfermedad, miles y miles de personas cuentan sus historias y es ahí dónde nos damos cuenta que todo eso ya viene de casa.

Por lo general es consecuencia de la desesperación derivada o atribuible a una enfermedad física, una enfermedad mental —como la depresión,  el trastorno bipolar, la esquizofrenia o el trastorno límite de la personalidad— el alcoholismo o el abuso de sustancias.​ No obstante, el más «importante» factor de riesgo individual es el antecedente de un intento de suicidio no consumado. A menudo influyen diversos factores estresantes como las dificultades financieras, los problemas en las relaciones interpersonales o el acoso psicológico.

La visión del suicidio ha sido influenciada por diversos temas como la religión, el honor y el sentido de la vida. Tradicionalmente las religiones abrahámicas lo consideran un pecado, debido a su creencia en la santidad de la vida.

En twitter encontramos muchos casos de este problema con el #Suicidio  y no muchos lo apoyan, no hay que juzgar antes de conocer y siempre si podemos ayudar hay que hacerlo. Juntos por jóvenes mejor preparados, más conscientes y con menos problemas.