Hay que prestar atención tanto a la cantidad como a la calidad de los alimentos

REDACCIÓN

Los nutrientes básicos para las funciones vitales de la madre y el desarrollo del bebé durante el embarazo son fundamentales y contribuyen a evitar en su momento la obesidad infantil, informaron expertos en salud en este ámbito.

Aunque siempre ha existido la idea de que una mujer embarazada debe comer más de lo habitual, hay que prestar atención tanto a la cantidad como a la calidad de los alimentos, señaló el director del Hospital Materno Infantil, José Rojas Serrato.

Las mujeres que inician su embarazo con un peso acorde a su persona deberían ganar alrededor de un kilo mensual en el segundo y tercer trimestre del embarazo.

Durante la lactancia las mujeres necesitan un poco más de calorías extras que en el embarazo y más proteínas, calcio, zinc, vitamina A, vitamina C y ácido fólico.

Deben recibir una alimentación que les permita producir suficiente leche para amamantar al niño y que éste crezca sano, por ello debe aumentar las cantidades de alimentos especialmente la leche o queso, carne o huevo, vegetales verdes, amarillos y frutas.

Si las mujeres se alimentan de forma saludable, tienen mayores posibilidades de mantenerse vigorosas y activas, de tener hijos sanos y una lactancia satisfactoria.

GG