Limita tu lista de invitados

Muchos se estresan por su lista de invitados y es que nadie quiere ofender a amigos no tan cercanos o a algunos miembros de la familia, no invitándolos.

Si tú estás pagando tu boda, invita a quienes puedas invitar. La mayoría de las personas entienden lo caras que son las bodas. Quizá después puedas festejar con ese grupo de amigos que no lograste invitar.

 

No busques en Google “Lunas de miel” o “Boda

Todo lo que busques con esas palabras, subirá drásticamente de precio. Busca lo que necesites para la boda bajo las palabras “fiesta” o “celebración”, evita a toda costa la palabra “boda”.

 

Piensa bien lo que vas a gastar en el vestido

Por supuesto que todas queremos un vestido hermoso. Pero no pierdas la cabeza cuando estés en busca del vestido. Compra uno que vaya de acuerdo a tu presupuesto, y ten en mente que sólo lo usarás una noche. Puedes buscar uno en línea que se vea increíble y no sea tan caro.

 

Concéntrate en lo más importante

¿De verdad te importa contratar un fotógrafo reconocido? ¿O que tu luna de miel sea muy lujosa? Está bien gastar en las cosas importantes, pero también está bien mantener las cosas simples. Sus amigos pueden tomar muchísimas fotos, y el destino de la luna de miel no importa mucho si van juntos.

 

Puedes hacer tu propio maquillaje o peinado

¿Conoces lo elevados que son los precios para el maquillaje de bodas? Pasamos una buena porción de nuestro tiempo maquillándonos así que conocemos bien nuestras facciones y lo que nos va bien. Puedes ahorrar el dinero e invertirlo en otra cosa. Además, Kate Middleton se maquilló en su boda, tú también puedes hacerlo.

 

Flexibiliza el día de tu boda

No te tienes que casar necesariamente en sábado. Si planeas tu boda con anticipación, no creo que tus invitados tengan problema en asistir a tu boda en un viernes o domingo. El día no hace la diferencia y pueden ahorrarse una cantidad significativa.

 

Sé abierta con tus opciones

Hay algunos jardines que en época de verano requieren muy poca decoración. O tal vez un amigo tenga una propiedad que pueda prestarte para la boda.

 

Recuerda de qué se trata el día

Una boda es una celebración para unir a dos personas. No se trata de impresionar a tus invitados y de gastar mucho dinero. Vive el momento, disfruta el día y recuerda que el amor es lo más importante.