Introduce en tu rutina estos nuevos hábitos y dile adiós a la mentalidad restrictiva. Irónicamente perderás más peso comiendo, por supuesto COMIENDO.

1. NO ELIMINAR COMIDAS

La base para perder peso es acelerar el metabolismo y esto se consigue haciendo las cinco comidas diarias. Procura no estar más de tres horas sin comer.

2. LOS ALIMENTOS PROHIBIDOS NO EXISTEN

El aceite de oliva, rico en ácidos grasos Omega 3, es muy bueno para la salud y básico en nuestra dieta. Consumelo, pero con moderación y mejor en crudo.

3. CERO AZÚCARES

Evita los alimentos con azúcares refinados, como panes de caja o dulces. Es preferible que si tomas azucar sea mediante productos naturales, como la miel.

4. EJERCICIO 30 MIN 

Levántate del sofá y haz, al menos, media hora de ejercicio diario. Lo ideal son 50 minutos de cardio por cuatro días a la semana para perder casi un kilo.

5. EN LA VARIEDAD ESTÁ EL GUSTO

Si no quieres estancarte y acostumbrar a tu cuerpo evita comer todos los días ensalada. Que tal una parrillada de verduras o una crema de vegetales

6. NO TE CULPES

Hay días que nos morimos por una galleta y otros en los que apenas nos entra un vaso de agua. Aprende a escuchar a tu cuerpo y no seas una dictadora contigo misma.

7. NO CUENTES LAS CALORÍAS 

Consumirlos con moderación y mejor en el desayuno o en la comida. Si además ese día después vas al gym, ¡mejor!