¿Llevas el celular en el bolsillo y sientes que vibra, pero cuando vas a ver de qué se trata, resulta que no hay ninguna notificación nueva, ni mensaje, ni llamada? Si has pasado por esto, has vivido el denominado síndrome de la vibración fantasma, un fenómeno muy común en nuestra era.

Esta alucinación de nuestro cerebro es debida a que este es capaz de recibir las señales correctamente.

Un estudio de Psicología y Ciencias Cognitivas de la Universidad de Sheffield, asegura que la reacción es natural, ya que es nuestro cerebro anticipándose ante un potencial estímulo.

Según la teoría de la recepción de señal nuestro cerebro reacciona de cuatro formas diferentes ante un estímulo: la vibración se produce y nuestro cerebro la recibe, la vibración se produce pero nuestro cerebro decide no procesarla, no hay vibración y el cerebro no detecta nada o no hay vibración pero nuestro cerebro decide que sí. Este último caso sería la sensación de la que hablamos.

La vibración fantasma es nuestro cerebro interpretando mal la información. Esta reacción se ve muy influenciada por el contexto y las situaciones, lo que quiere decir que, mientras más a la espera estemos de recibir una notificación, más probabilidades tenemos de sufrir la vibración fantasma.

La recomendación es la de siempre: trata de limitar el uso del teléfono celular, cambia entre vibración y distintos tonos con frecuencia y evita estar esclavizada a tu teléfono, sabes que no vale la pena.