Tristemente este tipo de casos no son novedad en nuestro país y la historia de Cesándary Betancourt sólo evidencia la falta de empatía y apatía social que azota a México.

El día jueves 10 de Octubre la joven llena de miedo decidió compartir su historia, como muchas, en redes sociales con el fin de alertar a las otras mujeres de esa zona y el resto del país.

Mediante un post de Facebook la estudiante de enfermería y obstetricia relata que al ir de camino a su lugar de trabajo cerca de metro Tezonco, un automóvil negro se paró frente a ella y lo único que le dijeron mientras la amenazaban con un cuchillo fue “Ya valiste madre, pendeja. Súbete”

No suelo publicar nada por este medio, pero creo que esta ocasión lo vale. El dia martes a las 8:20 de la mañana iba…

Publicado por Cesándary Betancourt en Jueves, 10 de octubre de 2019

Por suerte la joven logró escapar y correr hacia un lugar seguro, pero al querer denunciar e intentar sentirse más segura, lo único que recibió fueron malos tratos y una asistencia ineficiente y perezosa.

Llena de coraje e impotencia comenta que: “hoy estoy viva con mi familia, hay otras que no lo logran y no puedo imaginar el coraje y la desesperación de sus padres por buscarlas.
El Cáncer de México es su una sociedad que lejos de avanzar retrocede 500 pasos. En México nos acostumbramos al dolor, a la muerte, a olor a sangre, a los titulares amarillistas y fatalistas de la nota roja; los mismos que se empeñan en recordarnos que hace años estamos podridos y no hemos podido hacer nada por remediarlo.” 

Cesándary logró escapar de lo que pudo haber sido un secuestro así como los que se han denunciado por meses en redes sociales y al parecer el gobierno se encuentra poco preocupado por la seguridad de las mujeres dentro del país.

Al igual que este testimonio, se puede encontrar más de 200 que fueron recopilados por Serendipia Digital y otras activistas, en una iniciativa de periodismo de datos. En este distintas mujeres narran los intentos de secuestro que han sufrido por toda la CDMX.