Este problema se debe principalmente al aumento de VIH en mujeres embarazadas en países con alta carga de la enfermedad, en paralelo con el éxito de los programas para prevenir la transmisión perinatal y posnatal de la enfermedad, indicó dicha investigación.

En 2018 en todo mundo había aproximadamente 14.8 millones de niños que vivían con exposición al VIH pero gracias a la terapia antirretroviral no estaban infectados, el 50 por ciento se encontraba en cinco países de África subsahariana -Sudáfrica, Uganda, Mozambique, Tanzania y Nigeria-.

Según un estudio, de los 14.8 millones de niños, 10.5 millones de los niños estuvieron expuestos a antirretrovirales en el útero, 760 mil residían en la región de Asia y el Pacífico y 270 mil en países de Latinoamérica.

Antes de que la terapia antirretroviral materna se pusiera a disposición universal el riesgo de mortalidad infantil en niños con exposición al VIH  era casi el doble. Estos niños también tienen un mayor riesgo de enfermedades virales respiratorias.

“Estas estimaciones destacan la necesidad de una estrategia multifacética, construida sobre una base de diálogo coordinado y defensa de las familias afectadas para garantizar la salud y el bienestar de los niños que viven con exposición al VIH pero no están infectados”, señaló el documento.

La reducción del número de infecciones pediátricas por VIH, las cuales han sido expuestas a mujeres embarazadas y lactantes, particularmente en países del este y sur de África.