Cuando el amor acaba, el negocio se beneficia. Terminar una relación sentimental puede ser un proceso complicado para quien lo vive. Sin embargo, el desamor tiene un dulce sabor para las empresas que existen gracias a los corazones rotos.

Cupido flecha a millones de mexicanos cada año, pero sus flechas han perdido efecto con el paso del tiempo. Entre 2016 y 2017, el número de matrimonios en México se redujo 2.8 por ciento, por el contrario, la tasa de divorcios se incrementó 5.6 por ciento durante el mismo periodo, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Gustavo García Domínguez, cardiólogo y especialista en medicina crítica del Hospital DioMed, explica que la tendencia a finalizar una relación va en aumento debido a que muchas veces no existe un equilibrio entre la vida personal y la profesional, además de otros factores.

“La tecnología ha propiciado un cambio en los hábitos de las personas y muchas veces una mayor atención al teléfono genera problemas que, si persisten, pueden llevar a una ruptura con la pareja. Cuando alguien sufre un rompimiento es más susceptible a enfermedades y a padecer alguna clase de depresión”, manifiesta el doctor

Poco a poco, el desamor se ha convertido en un mercado atractivo para los negocios relacionados con trámites para divorcios, organización de eventos sociales, tratamiento de la depresión y venta de tecnología para solteros, entre otros.

A pesar de que cientos de desenamorados ya son clientes de estos segmentos, Cupido aún es muy rentable en territorio nacional.

EL BOOM DE LOS DIVORCIOS

Gracias a que los trámites legales se han vuelto demasiado prácticos en México, cada vez es más fácil divorciarse, incluso, una semana después de haber dado el “sí” ante el Registro Civil.

“Los divorcios se han vuelto muy prácticos para nosotros, el problema es que muchos pseudo abogados ofrecen servicios por 3 mil pesos que son de mala calidad y al final las personas terminan pagando mucho más por este trámite administrativo que requiere de todo un proceso”, asegura Adriana Bravo, socia fundadora de Bravere Abogados S.C.

En territorio nacional existen 342 mil abogados, de los cuales 62.3 por ciento son hombres y 37.7 por ciento mujeres, muestran los últimos datos disponibles por el Inegi.

En 2010 se registraron 86 mil divorcios; en 2013 la cifra se disparó a 109 mil y en 2017 el dato fue de 147 mil 581.

La abogada refiere que la conclusión de este proceso varía según la complejidad del trámite, es decir, depende de si hay hijos o tienen bienes mancomunados. Si la pareja no logra llegar a un acuerdo inicial, el periodo se puede extender hasta por años.

El uso excesivo de la tecnología y la facilidad para realizar el tramite de separación entre parejas han provocado no sólo que los matrimonios disminuyan, también que duren cada vez menos

Las principales causas de divorcio son: voluntario unilateral (54.5 por ciento), por mutuo consentimiento (36.3 por ciento), y la separación por dos años o más, independientemente del motivo (3.4 por ciento). En suma, estas tres causas representan 94.2 por ciento del total de divorcios entre personas de distinto sexo, registrados por el instituto de estadísticas durante 2017.

Por género, las mujeres que se separan tienen una edad promedio de 38.4 años y 18.2 por ciento de la población femenina de 60 y más años que se encuentran separadas, divorciadas o viudas.

Adriana Bravo asegura que, aun con los cambios de mentalidad en las nuevas generaciones, sobre las mujeres aún pesa más el estigma del estado civil de ‘divorciada’.

Los divorcios se han convertido en un negocio rentable para los litigantes, pero la socia fundadora de Bravere Abogados S.C. advierte que si los mexicanos mantienen esta tendencia al alza, en el mediano plazo muchos de estos profesionistas deberán mirar hacia otras áreas.

“En unos años ya no va a ser un buen negocio porque las personas ya no se están casando, pues prefieren invertir ese dinero en un viaje o comprar una propiedad. Esto nos ha obligado a profesionalizarnos en diferentes materias; se espera que en un tiempo los divorcios dejen de ser un tema recurrente en la agenda legal”