La investigación destaca que México ocupa el último lugar de la OCDE en recaudación de impuestos.


Por Victor Mayén

La evasión y elusión de impuestos en México persiste y ocasiona pérdidas entre el 2.6 al 6.2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), según un estudio del Instituto Belisario Domínguez (IBD) del Senado.

En la investigación titulada “Alternativas para reducir la evasión y elusión de impuestos de las empresas factureras o fantasmas”, se señala que entre 2013 y 2017 la recaudación tributaria en México representó, en promedio, el 13.6 por ciento del PIB, mientras que para los países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) fue de 33.4 por ciento.

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Se hace referencia que a pesar de los esfuerzos emprendidos por las autoridades para promover la cultura tributaria y simplificar los mecanismos de tributación, la evasión y elusión de impuestos ocasionan pérdidas en la recaudación de entre el 2.6 al 6.2 por ciento del Producto Interno Bruto.

En el estudio se asevera que el uso de facturas apócrifas ha perjudicado las finanzas públicas y el bienestar económico de la sociedad, al reducir la disponibilidad de recursos públicos que el gobierno puede orientar a cumplir con sus funciones.

Mientras la recaudación tributaria promedió en México fue en el periodo 2013-2017 de 13.6 por ciento del PIB, en los países miembros de la OCDE este porcentaje fue de 33.4. Ante ello, es importante combatir la evasión y elusión fiscal a través de la reducción de tratamientos fiscales especiales, la adopción de buenas prácticas internacionales, el fortalecimiento de la cultura del cumplimiento de las obligaciones fiscales y de la promoción del uso de las tecnologías de la información que faciliten el cumplimiento de obligaciones ante el Fisco.

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Se resalta que en lo que va de la LXIV se han presentado diversas iniciativas que pretenden elevar las penas a las empresas “factureras” o “fantasma” y tipificar a la defraudación fiscal como delito contra la seguridad nacional, para que amerite prisión preventiva oficiosa, aunque esto último ha generado la preocupación por parte de algunos especialistas, ya que han advertido sobre los riesgos de caer en el “terrorismo fiscal”.