Jubilación e inversión en criptomonedas son dos conceptos que cuesta combinar, aunque cada vez son más los especialistas que recomiendan la inclusión de criptoactivos en las carteras de valores de pensiones. La propuesta no tiene nada que ver con los nuevos ricos que ha generado el criptomercado, aunque más de uno se haya retirado gracias al bitcoin.

Algunos de los avispados inversores que se pusieron a comprar bitcoin como locos antes del pelotazo de 2017, se jubilaron a comienzos de 2018. El resto se sumió en la desesperación de los que vieron bajar sus bitcoins en una caída infernal, pasando de los 20 000 a los 6000 puntos en cuestión de meses. Pero los criptoexpertos no se refieren a eso cuando hablan de criptoactivos y planes de pensiones.

¿Es seguro comprar bitcoins para la jubilación?

Cuando se abrió el debate sobre el cobro de salarios en bitcoins, no faltaron manos incrustadas en las cabezas y vestiduras rasgadas. A todo el mundo le pareció una insensatez el mero hecho de plantearlo. Para empezar, la legislación de muchos países chocaba frontalmente con la posibilidad de recibir un sueldo en criptos, ya sea imposibilitando la medida o permitiéndola parcialmente.

Pero el principal argumento de los haters del bitcoin era el mismo que pone de los nervios a los organismos reguladores del sector financiero: la extremada volatilidad del criptomercado en general, y la del bitcoin en particular. No cuesta imaginar el panorama apocalíptico que se dibujaría con unos sueldos en bitcoins que podrían perder el 30% de su valor en cuestión de días.

Tampoco ayuda que el bitcoin suba un 12% en apenas 12 horas, como ha ocurrido en pleno mes de mayo. Con estos vaivenes, a nadie se le pasa por la cabeza guardar un puñado de bitcoins debajo del colchón para disfrutar de una buena jubilación. Eso sí, la cosa pinta diferente para los millennials y centennials, que podrían envejecer con un criptomercado más estable, regulado y controlado.

Si hacemos caso a los augurios más optimistas sobre el bitcoin y las principales criptodivisas, invertir en criptomonedas a largo plazo parece ser un buen plan. Además, del bitcoin se dice que empieza a proyectar un halo de confianza que atrae cada vez a más inversores; por no hablar de su incipiente atractivo como valor refugio para los que apuestan por un futuro dominado por el blockchain.

En cualquier caso, es habitual que los portafolios de inversión para la jubilación diversifiquen bastante, incluyendo un porcentaje más o menos reducido de activos con un riesgo significativo. Arriesgar, por ejemplo, un 8% en criptoactivos sería una estrategia interesante para aumentar la rentabilidad potencial sin poner en peligro la inversión total. Eso es lo normal; para los que no tienen miedo al futuro, existen ya carteras basadas en criptos.

¿Carteras de criptovalores para la jubilación?

Quién iba a decir hace apenas un lustro que tendríamos acceso a portafolios de inversión basados en criptos. De momento, hay que darse una vuelta por el mercado estadounidense para abrir una criptocartera de inversión para la jubilación, ya que Bitcoin IRA es la única empresa del sector que ofrece este tipo de productos (con el respaldo de BitGo y Kingdom Trust).

Además, cuentas IRA basadas en bitcoins, la empresa liderada por Kline ofrece ‘cuentas de retiro individuales’ con otras altcoins igual de conocidas: Bitcoin Cash, Ethereum, Ethereum Classic, Litecoin y Ripple. De esta forma, Bitcoin IRA abre el abanico de posibilidades, motivando a potenciales clientes que puedan desconfiar del bitcoin, pero que se atrevan con criptoactivos menos volátiles (y más asequibles).

¿Merece la pena una IRA basada en criptos?

Si nos limitamos a analizar el mecanismo de una IRA, no hay gran diferencia entre una de estas cuentas de ahorro para la jubilación ‘clásica’ y una basada en criptos. Evidentemente, existe un abismo entre una ‘cuenta de retiro individual’ con dólares y una IRA de bitcoins (o cualquier otra altcoin), y no solo por la extremada volatilidad de las criptodivisas. Es una cuestión de tasas.

Una IRA basada en bitcoins sale más cara, fundamentalmente por temas de custodia y seguridad. No solo pagas la novedad (y una criptocartera de valores para la jubilación lo es), también apoquinas el riesgo. Obviamente, se espera que la rentabilidad de estos productos sea mayor a largo plazo, en comparación con las carteras tradicionales. Aunque eso habrá que verlo.