Andrea Montes Renaud

Ordenar pastillas –gratuitas– por Internet y viajar con un paquete que incluya un aborto son algunas de las nuevas maneras de llegar a esta práctica que sigue siendo ilegal en algunos países del mundo.

Y es que después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirmara que el virus del zika es el principal sospechoso de la multiplicación de malformaciones congénitas en América Latina y declarar una emergencia sanitaria mundial, una ONG holandesa –Women in Web– desató la polémica al ofrecer pastillas para abortar a través de Internet y de manera gratuita a mujeres embarazadas e infectadas con dicho virus.

La propuesta para un aborto bajo sospecha de infección del virus del zika se justifica, según la ONG, en base a que la enfermedad causa malformaciones y microcefalia en los bebés.

Actualmente, el zika se está extendiendo en la mayoría de los países donde el aborto está altamente restringido y esto podría dar lugar a un aumento de abortos clandestinos en condiciones de alto riesgo para las mujeres.

Por el momento, la organización alarmada por la situación en Brasil pidió al gobierno  no interceptar los paquetes al menos durante la duración de la epidemia. El sitio también advierte que el envío de las píldoras en el correo puede tomar de una a cinco semanas en países como Colombia y Guatemala.

Pero para algunas mujeres, pedir en línea una pastilla abortiva no es una opción “viable”, por lo que hacen sus maletas y viajan a otra parte del mundo con el fin de terminar con el embarazo.

Viajes para abortar
Cuando se arman paquetes de viaje a París, por ejemplo, las atracciones incluyen conocer la Torre Eiffel, el Museo del Louvre y el Barrio Latino, pero ahora también ofrecen la posibilidad de abortar en una clínica privada, con precios que oscilan los 350 euros (alrededor de 7 mil 200 pesos).

Así se ve uno de los muchos paquetes disponibles a través de “AbortionTravel: la agencia de turismo que nunca debería existir”.

Se trata de una oficina de turismo online que se especializa en excursiones a través de Europa para las mujeres que buscan opciones de salud reproductiva como la anticoncepción, la píldora del día después, o bien, un aborto legal y seguro que no se pueden realizar en su país de origen.

Y es que, así como éste, en la página web se anuncian paquetes a Londres, “la ciudad donde nadie te dirá si ser madre o no”, o Lisboa, “un mundo de posibilidades más cerca de lo que imaginas”.

La agencia fue una creación ficticia como parte de una campaña que buscaba crear conciencia sobre los derechos reproductivos de la mujeres en Europa.

Y aunque este anuncio no es real, tampoco es precisamente falso, pues la situación actual en muchos países en donde el aborto es penalizado y perseguido, obliga a las mujeres (aquellas con recursos) a desplazarse para hacerse una interrupción voluntaria del embarazo de manera segura y legal en otros países.

Pero, más allá de ofrecer una opción para el aborto, esta campaña también evidencia una situación mucho más compleja y cruda para aquellas mujeres sin recursos económicos, que son orilladas al aborto clandestino y, en el peor de los casos, a métodos mucho menos sofisticados que viajar a París o Londres, como ganchos, ruda o inyecciones vaginales con sustancias como aluminio, plomo o “Coca-Cola” que matan al producto, pero también las mata a ellas.

Mapamundi del aborto
Está comprobado que las leyes altamente restrictivas sobre la interrupción del embarazo no están asociadas con tasas de aborto más bajas.

Por ejemplo, en África la tasa de aborto es de 29 por cada mil mujeres en edad fértil o 32 por cada mil en Latinoamérica –en donde el aborto es ilegal en la mayoría de los países–, contrastan con las 12 por cada mil mujeres en Europa Occidental, donde el aborto es habitualmente permitido por motivos generales.

Donde se permite el aborto de manera legal, es generalmente más seguro, y donde es restringido, es normalmente más riesgoso. Entre 1997 y 2008, los motivos por los cuales ya se puede realizar legalmente un aborto se ampliaron en países como Colombia, Irán, Portugal, Suiza, Tailandia, Australia y México, en donde también se liberalizaron las leyes de aborto para la Ciudad de México.

Por el contrario, El Salvador y Nicaragua cambiaron sus leyes restrictivas hasta prohibir el aborto por completo, mientras que en Alemania se incluyeron “razones socioeconómicas” como un motivo legal y suficiente para practicar aborto. Por su parte, Malta es el único país de Europa donde el aborto es ilegal en todos los casos.

En Turquía se practica durante las primeras 10 semanas de embarazo, pero los hospitales públicos ya no proporcionan los servicios además de que las mujeres casadas necesitan el consentimiento de su esposo.

Y en Francia, las mujeres no tienen que justificar su decisión a abortar, y se financia con fondos públicos.

Penalizado en México
Actualmente, el aborto es un procedimiento penalizado que se lleva a cabo de manera clandestina en todo el país, excepto en la Ciudad de México, donde a partir de abril del 2007, la interrupción del embarazo es legal, siempre y cuando se lleve a cabo dentro de las primeras 12 semanas de gestación.

Por esta situación, Guerrero es el estado donde ocurre el mayor número de casos de muertes de mujeres por abortos clandestinos en el país: entre el año 2000 y 2008 se registraron 141 muertes, la tasa de mortalidad más alta del país en casos de abortos clandestinos.

En 2014, cuando se inició un debate histórico sobre la despenalización del aborto,  Guerrero estuvo cerca de convertirse en la segunda entidad de México en legalizarlo.